Bueno algo sobre mi participación en la convocatoria para pintar un mural en mi ciudad, el resultado: inesperado y lejos de lo deseado.

Mural created by Greis Moncayo, Henry Toro y Vladimir Hernández, a la izquierda la inquietante y desordenada version de ciudad del señor Vladimir Hernández, en el centro la imagen de mi papá y a la derecha los caprichos del señor Henry Toro.
Bueno, el día comenzaba con mucha ansiedad, un poco de la God Music para suavizar el día y el guayabo infernal, muchas ideas en la cabeza, (el mural, la casa, guayabo, encontrare a mis viejos amigos?, parece que va a llover, no preparamos nada para hoy, anoche perdí los papeles...), el mejor solo del mundo junto a la tétrica canción (Dime) de los de adentro que no se por que demonios me gusta, amenazaban con entristecer el día que ya era bastante oscuro, como siempre la llegada tarde, el saludo de los miembros del grupo, y empieza el día:
Las primera pinceladas y empiezan a aparecer los viejos rostros de los viejos amigos junto a sus instrumentos musicales, sus pinceles, aerógrafos , patinetas, bicicletas y todo lo demás, una vez más la frase de siempre has participado de todo y hoy no estas en nada, el alcohol, el guayabo, la electrónica, el diseño yo todo lo demás han borrado esa risa tontarrona, inocente, y heroica de tu rostro. así trascurre el día amigos, conocidos, pinceladas, profesores, criticas, caprichos del señor Henry Toro, el al principio hermoso pero luego obligado y monótono ritornelo de las voces insultantes del hip hop, y las malditas ganas de comer (donde esta el maldito refrigerio).
Al fin cae la tarde, la luz empieza a suavizarse, el guayabo se apaga, el jurado decide lo que ya todos sabíamos, y por fin las crestas, guitarras y camisetas ralladas de ese dulce punk animal, tres, cuatro saltos, el neopogo, los golpes a los irrespetuosos amantes del hip hop y las voz interna que dice es hora de descansar esta noche no hay niñas ni mucho menos electrónica y alcohol.